El arte como lenguaje narrativo. 

Cada taller es un espacio donde crear es una forma de contarse, reconstruirse y resignificar la experiencia. Aquí, el proceso creativo se convierte en relato.

Hechas de Retazos” fue un espacio de creación dirigido a mujeres víctimas de violencia intrafamiliar. A través del collage textil, cada participante construyó su autorretrato usando

fragmentos de tela como metáfora de memoria, identidad y experiencia. El retazo dejó de ser sobra para convertirse en símbolo de reconstrucción. El proceso fue íntimo, colectivo y profundamente reparador.

10 días de retazos es una serie de ejercicios audiovisuales donde el trabajo con fragmentos textiles se convierte en medio para activar la memoria y transformar lo cotidiano. La primera exploración propuso convertir retazos en objetos decorativos, desde una mirada creativa y sostenible. La segunda fue un ejercicio íntimo de memoria: hablar de mi madre desde el

recuerdo y el vínculo, más allá de la ausencia. Aquí, el retazo se entiende como un gesto narrativo: crear para recordar, transformar y contar.

En Retazos de memoria, el dibujo y el bordado se entrelazan sobre un objeto doméstico que evoca infancia y tradición.

La pieza cuestiona cómo el consumo acelerado ha transformado nuestra relación con la ropa y con los objetos, desplazando la memoria que antes habitaba en ellos.

Frente a lo descartable, el retazo se convierte en gesto de resistencia y archivo íntimo.

 

“Estos proyectos entienden el textil como dispositivo narrativo y pedagógico, un medio para reconstruir memoria, activar identidad y enseñar el arte como experiencia viva.”